1ª Movilidad: Sus políticas de priorización de los intereses
particulares de algunos conglomerados para el uso y usufructo de los sistemas
de transporte masivos, no responden a las expectativas y necesidades de la
ciudadanía; solo se toma en cuenta al Bogotano como una cifra que se
materializa en ganancias económicas para determinados grupos pero sin un
beneficio colectivo. La ausencia de planeación estratégica y la “innovación”
sin criterios sólidos avoca a la ciudad a una crisis evidente. Las medidas de
esta administración rayan en la improvisación y en el comparativo con sus
antecesores sin que en realidad se avance desde la simple crítica a la acción
real.
2ª. Salud: La forma en que esta administración
reorganizo los servicios de salud en el distrito, no han logrado su objetivo de
reducción presupuestal, solo han reducido los criterios de oportunidad y acceso
a los menos favorecidos; la reducción de los contratos de ambulancia, según sus
argumentos buscando enfrentar la corrupción, se convirtieron en herramientas de
muerte para los usuarios ante la incapacidad de respuesta. La crisis de la
salud se profundiza ante la ausencia de modelos preventivos y el evidente
desconocimiento de las realidades por parte de los funcionarios encargados de
la administración de este “derecho” que quieren convertir en negocio de pocos.
3ª. Medio Ambiente: Es
evidente que el Sr. Alcalde; poco le interesa la preservación del medio
ambiente y la sostenibilidad de los modelos de desarrollo en relación con el
mismo, El tema de la reserva “Van Der Hammen”, es muestra aparte de su poco
compromiso de un desconocimiento total frente a las necesidades de una
ciudad cuya crisis en temas ambientales es evidente y donde su interés
prioritario es el beneficio de los constructores que fueron aportantes a su
campaña. La Zona de Reserva Campesina y los modelos de sostenibilidad ambiental
en la localidad de Sumapaz poco le importan, su único interés en la zona es
imponer un modelo de turismo “ecológico” que llene los bolsillos de unos pocos
sin importar el detrimento para un patrimonio de la humanidad.
4ª. Ventas de la ETB y paquete accionario de la
EEEB: La venta de la ETB es una afrenta a los Bogotanos,
vender la empresa es un evidente asalto a un patrimonio colectivo que además
aporta a programas de desarrollo para los sectores menos favorecidos y que se
verían condenados a su extinción perjudicando a niños, niñas, adolescentes,
jóvenes y adultos mayores; porque vender una empresa que genera ganancias, no
se necesitan dos dedos de frente para saber que una empresa rentable debe
fortalecerse y reestructurarse para mantener su capacidad competitiva, pero
jamás venderse. El caso de la EEEB es similar, la venta de un capital de la
ciudad para invertir en una infraestructura que beneficiara con la venta a los
capitales multinacionales y con las obra a esos “carteles” de grandes contratistas
que serán los únicos beneficiados con estos recursos.
5ª. Seguridad: Las políticas de seguridad se han enfocado
desde la nueva secretaria en un modelo de experimentación social, donde los
conejillos de indias somos los ciudadanos de esta ciudad que somos quienes
enfrentamos día a día el avance del delito en los territorios; la pésima
intervención de sectores vinculados al narcotráfico, detono cientos de
expendios que han convertido espacios enteros de la ciudad en “zonas vedadas”
para la materialización del “derecho a la ciudad”. Sus argumentos de avance son
las cifras que recita el Secretario, con evidentes muestras en su rostro de un
desconocimiento total de la realidad que enfrenta la ciudad, los atracos y
hurtos aumentan en sus diversas formas, las riñas también y que decir del
microtráfico, pero sus cifras maquilladas quieren mostrar avances cuando en
realidad el ciudadano común se cansó de denunciar ante la impunidad y la poca
capacidad operativa de las autoridades administrativas. ¿Quién no ha sido
víctima del delito o conoce a alguien que lo haya sido? Y como respuesta a la
necesidad de un modelo de “Seguridad Integral” solo obtenemos ruedas de prensa
que magnifican acciones superfluas.
6ª. Ausencia de Control: En
el último año ha sido evidente que las acciones impopulares y desacertadas de
esta administración han contado con el beneplácito o el silencio cómplice de
quienes desde las instituciones y corporaciones tienen la obligación legal y
legítima de ejercer los controles jurídicos, disciplinarios, fiscales y
políticos; no se ha visto un elemento de garantía que permita pensar que el
Alcalde tendrá un freno a sus decisiones en contra de las mayorías. Si no
contamos con la trasparencia en el freno al poder autoritario, solo tenemos la
alternativa de la movilización ciudadana que tenga como resultado la
revocatoria.
7ª. Inexistencia de Garantías: La
persecución de esta administración en todos sus niveles a quienes se oponen a
los designios “gerenciales” de sus directivos en cabeza del Alcalde Mayor no
cuentan con las garantías necesarias para el ejercicio de un derecho constitucional.
Cualquier acto que contradiga a la administración es perseguido ya sea
con la estigmatización y la retaliación en los campos laborales y de
contratación o en su defecto serán enfrentados por el ESMAD y la “guardia roja
del Palacio Liévano” quienes justificaran el uso de la fuerza ante el peligro
que representa la organización y manifestación de las comunidades.
Estos son
algunos de múltiples argumentos para participar en la Revocatoria, como
iniciativa netamente ciudadana, con alianzas con los sectores y personas que
luchan por la dignidad y la identidad de la Capital; sin caer en estrategias de
sectores que solo buscan una rotación de cargos y poderes sin consolidar un
modelo de ciudad justa, democrática, incluyente y equitativa que merecemos todas
y todos.
Respetamos
a quien apoya el modelo de esta administración; pero esperamos que el debate
sea abierto, claro y equilibrado entre todos los sectores a fin de garantizar
formas de participación para todos. Dispuestos estaremos a sus comentarios,
sugerencias y críticas enmarcadas en el respeto por la diferencia.
Siempre se
ha dicho que las formas de oposición en nuestro país, se encuentran más
vinculadas a los elementos emocionales que a los argumentos racionales; sin
dudarlo existen casos en los que ha sido cierto y los elementos de protesta y
organización ciudadana, no van más allá de la antipatía y odio por un personaje
y no por el inconformismo frente a un modelo.
La
revocatoria propuesta para el Alcalde Peñalosa no solo es cuestión de dignidad
o de líneas políticas e ideológicas es una necesidad para lograr que la ciudad
materialice los derechos de los ciudadanos y las condiciones de bienestar
colectivos, que nuestra ciudad debe tener como postulados teleológicos para la
convivencia pacífica, justa y democrática; por eso consideramos que una
decisión de tal talante, debe ir acompañada de argumentos sólidos de evaluación
a la gestión, para poder decir cabalmente #RevoquemosaPeñalosa.
Cabe
resaltar que nuestros argumentos no están vinculados a la militancia de una
organización política o a los intereses sectoriales y mucho menos electorales;
son los argumentos del ciudadano de a pie y a la percepción de ciudad que hemos
construido durante muchos años de análisis, interpretación y seguimiento. No es
el resultado de un odio contra Peñalosa,
el cual es un personaje interesante y hasta con algún grado de simpatía en el
fondo, pero si es una posición contundente y firme frente a un modelo de
gobierno que afecta a muchos y beneficia a pocos.
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