Por distintos motivos la alcaldía de Bogotá
en cabeza de Peñalosa, es odiada por
amplios sectores de las masas. Como burócrata del Estado de los ricos, Peñalosa
es un administrador de los negocios de los capitalistas; es decir, es enemigo
de los obreros y de la pequeña burguesía arruinada y sometida por el gran
capital; con sus políticas ha encarnado muy bien el papel de defensor y garante
de los intereses económicos y políticos de la burguesía y de los imperialistas,
para eso fue que las clases parásitas lo instalaron en el poder. A continuación
hacemos un prontuario de algunos de los cargos por los cuales el pueblo acusa a
Peñalosa desde que inició su mandato en la alcaldía.
Venta
de la ETB: con estudios técnicos amañados y con el
abierto apoyo del concejal Venus Albeiro Silva y la actitud cómplice del resto
de concejales, Peñalosa logró que el Concejo le aprobara la venta de la ETB
para entregarla al capital imperialista —probablemente español— y de este modo
acabar con la organización sindical, despidiendo sus directivos y a los
compañeros que llevan casi toda su vida trabajando en dicho lugar. Las masas no
olvidan cómo varios obreros fueron despedidos, ante lo cual se encadenaron a
sus puestos de trabajo y otros iniciaron una huelga de hambre, recibiendo por
parte de Peñalosa, garrote y gases del ESMAD. Tampoco se olvidan las combativas
protestas frente al Concejo por parte de los compañeros sindicalizados que
unieron a su lucha a estudiantes universitarios y a usuarios de las masas
afectados con dicha venta. Este es un duro golpe al pueblo capitalino y a la
organización de los obreros que siguen luchando contra las medidas impuestas
por el antiobrero alcalde.
Despidos
Masivos: según cifras de la CUT, entre los cerca
de diez mil despidos que ya está ejecutando Peñalosa en diferentes entidades
del Distrito, se destacan los 3000 de la Secretaría de Integración Social y de
Hospitales y Secretaría de Salud, 1000 despidos en la Secretaría de Movilidad y
en la secretaría General cada una y 600 despidos en la Secretaría de Educación,
solo por mencionar las entidades en las cuales ya está realizando el mayor
número de despidos masivos. Peñalosa, además de politiquero, es sirviente y
cómplice de los dueños del capital. Es por eso que entre sus objetivos está
fusionar los hospitales públicos para convertirlos en empresas mixtas (con
capital público y privado), acabando también con las organizaciones sindicales
y de pacientes existentes, para lo cual redujo en 40% el presupuesto en salud.
Igualmente, acabar con programas que benefician a las masas como la Primera
Infancia en educación.
Peñalosa está ubicando su cuota politiquera
en las diferentes entidades distritales como lo hacen todos los politiqueros de
turno y para eso está despidiendo con ojo inquisidor a los trabajadores
sospechosos de defender la anterior alcaldía de Petro, para contratar
sus peones, sin considerar que esta medida acaba con el sustento de miles de
familias.
Desalojo
del Bronx: Peñalosa desalojó de forma violenta
cientos de indigentes o habitantes de calle que sobrevivían en la zona del
Bronx en el centro de la capital, ensañándose furiosamente contra el sector más
degradado de la sociedad por el capitalismo. Estos hombres y mujeres recibieron
trato militar por parte del ejército y la policía, con la excusa de desmontar
los grupos de microtráfico que operaban en el sector, cuando de fondo la razón
es otra.
El plan de la burguesía y los imperialistas
en Bogotá, es implementar el Plan Centro, que no es otra cosa que convertir
1730 hectáreas (63 barrios) del centro de la ciudad en un epicentro económico,
administrativo y comercial en el cual concentren los negocios para incrementar
sus ya multimillonarias ganancias. Uno de los negocios de la burguesía es la
salud. Es por eso que tienen proyectado crear en la zona un negocio llamado
Ciudad Salud, que busca integrar siete hospitales, construir hoteles, centros
comerciales especializados en salud, parqueaderos y vivienda de alto nivel, todo
proyectado para incrementar sus ganancias con el llamado “turismo de la salud”,
mediante el cual privatizarán aún más la salud dejándola a los sectores más
pudientes de la sociedad (incluyendo extranjeros que vienen al país a
realizarse cirugías estéticas) que pueden acceder a servicios de primera
calidad inalcanzables para el pueblo.
A Peñalosa como buen burgués, no le importa
si a las personas que desalojó los eliminan mediante las mal llamadas campañas
de “limpieza social” que patrocina el Estado, si se los llevan en camiones a
otras poblaciones fuera de Bogotá o si se los lleva el agua podrida de los
caños de la ciudad donde empezaron a reubicarse, lo importante es cumplirle a
los monopolios y para eso hizo gala de la doble moral propia de la burguesía,
en este caso uso todos los recursos y toda la fuerza para desalojarlos, pero no
para asistirlos. Está claro que el interés de Peñalosa era desalojar el Bronx
para valorizar el metro cuadrado que comercialmente es de $60 millones y abarca
cerca de 9500 metros cuadrados.
La
salud pública, otro blanco de Peñalosa: 150 ambulancias sin contrato para
funcionar, sobreocupación de las salas de urgencias en más del 250%, no pago de
salarios al personal médico, ambulancias sin gasolina, falta de insumos y mala
alimentación a los pacientes, son parte de los problemas que tiene que soportar
el pueblo bajo la alcaldía de Peñalosa. Esa es la llamada “reorganización de la
salud” en Bogotá, que incluyó quitar el 40% del presupuesto de la red pública
hospitalaria, la fusión de 22 hospitales en únicamente 4 y pasar de 164 Centros
de atención en salud a sólo 40. Mientras tanto, las EPS, los grandes negocios
de los capitalistas le deben a la capital 1,4 billones de pesos, de los cuales
medio billón de pesos se perdieron porque varias EPS deudoras ya
desaparecieron. Deudas, robos, desfalcos y chanchullos de los capitalistas
privados que atentan contra la salud pública y cuentan con el silencio cómplice
del Estado que sirve para proteger sus intereses.
Reserva
forestal Thomas Van der Hammen: Esta es la primera parte del prontuario de cargos que las masas
de la capital tienen en contra de Peñalosa. En una próxima entrega se tocarán
otros cargos que el pueblo tiene contra este verdugo, como por ejemplo, el
crimen ambiental que planea hacer en la reserva forestal Thomas Van der Hammen,
sus intereses como socio del monopolio del transporte, la violación de los
acuerdos y compromisos contraídos con los recicladores, los peajes urbanos,
entre otros. Peñalosa es un ejecutor de la dictadura de los capitalistas sobre
el pueblo. Dirige la alcaldía al servicio de las clases dominantes y de los
imperialistas, a costa de la enfermedad, desempleo y agravamiento de las
condiciones materiales de las masas bogotanas.
El
único camino para contrarrestar estas medidas es la unidad del pueblo en una
organización amplia que recoja las reivindicaciones de todos los sectores para
conquistarlas mediante la lucha directa, las manifestaciones, los bloqueos, las
huelgas políticas… preparándose para enfrentar a los guardianes del orden
burgués, que no dudarán en usar toda su fuerza contra el pueblo.
Para vencer las medidas de Peñalosa las
masas deben creer en su fuerza organizada y no en los apagafuegos que siempre
vienen a desviar la lucha con fraseología “revolucionaria”, y no tienen otro
objetivo que el de hacerle creer a las masas que sus problemas se solucionan
cambiando de verdugo por uno más “democrático y humano”. ¡Sólo el pueblo, salva
al pueblo! debe ser la consigna que guíe la lucha de las masas capitalinas
contra el verdugo de turno.
http://www.revolucionobrera.com/actualidad/el-prontuario-de-penalosa/
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