Un lector
considera que la revista Semana buscó favorecer la imagen del alcalde para
evitar una revocatoria
Un fuerte rechazo ha generado en redes sociales y algunos medios de
comunicación lo que se ha conocido como los “publirreportajes” que buscan
cambiar la imagen negativa de la alcaldía de Peñalosa y que de forma casi descarada se
alejan del rigor periodístico y toman parte en la defensa del alcalde.
Ejemplo son los 2 artículos de la revista Semana publicados
en diciembre 28 de 2016 y el 7 de enero 7 de 2017 con títulos parecidos: “Balance
a Peñalosa: ¿un alcalde incomprendido? Y, Peñalosa, el
alcalde incomprendido”. En los que la defensa a la gestión de este “gerente
fallido” es evidente y ha generado incluso interrogantes que cuestionan si
dichas publicaciones están siendo pagadas por la alcaldía con los recursos de
los bogotanos ante la baja popularidad del mandatario.
En este último artículo se esbozan datos y cifras de forma amañada
en lo que parece tener un fin claro y es demeritar lo que ha comenzado a
moverse con fuerza y es la revocatoria del mandato del alcalde tras su primer
año de gobierno, y es tan parcializado el texto que prácticamente pone un
lastre a esta iniciativa ciudadana al decir que: “Arranca el intento de
revocatoria del mandatario de Bogotá. Seguramente no va a prosperar”. Esto
se convierte sin duda no solo en una falta de respeto para sus lectores, sino
una afrenta a la democracia colombiana que permite al ciudadano de a pie
retomar las riendas mediante la revocatoria cuando considere que sus elegidos
no cumplen lo prometido en sus planes de gobierno.
Dicen que Peñalosa no puede demostrar su efectividad en un solo año
porque primero debía “ordenar la casa”, al parecer olvidaron que cuando Petro llegó a la alcaldía debió ordenar nada
más y nada menos que el desfalco monumental causado por el cartel de la
contratación que tenía a la ciudad paralizada en todos los flancos y a él no le
dieron ni dos meses cuando comenzaron a hablar de su revocatoria.
Le adjudican a Peñalosa un gesto altruista al no publicar el llamado
“libro blanco” en donde se suponía estaban las cuentas claras y con lo que en
su momento se hizo noticia contra su antecesor, lo claro aquí aunque la revista Semana lo
ponga en términos románticos es que “el tal libro blanco no existe” pues tamaño
papayazo no hubiera sido desaprovechado por el mandatario para justificar su
incompetencia culpando a su antecesor por presuntos desfalcos.
Tratan de demeritar el movimiento revocatorio diciendo que éste es
orquestado por el Petrismo y paradójicamente esos mismos medios escritos y
hablados le dan la vocería al comité que abanderan miembros del MOIR (tendencia
del senador Jorge Robledo al interior del POLO democrático) opositor por igual
o quizá más radicalmente a Petro a quien
no le perdonan lo que consideran el inicio del fin de esa fuerza política de
izquierda con sus denuncias de corrupción a otros polistas como Samuel cuando
aún era miembro de ese partido. ¿Habrá desde ya una estrategia mediática
claramente definida? ¿Entendieron estos medios serviles a Peñalosa que es más
fácil derrotar al POLO que a Petro en un proceso de revocatoria? Quieren
invisibilizar al movimiento que inició el movimiento revocatorio catalizando el
sentir de la ciudadanía, al que hoy no invitan a sus espacios ni les brindan
una vitrina para exponer las causas de su iniciativa, el movimiento ciudadano
de “Revoquemos a Peñalosa” que ha hecho una tarea juiciosa, argumentada,
sustentada en datos, hechos y estadísticas en las localidades de Bogotá, se han
organizado en comités jurídicos, tecnológicos y territoriales, y tienen una
fuerza imparable no solo en redes sociales sino en los movimientos sociales que
no se identifican con un color político sino con el sentir de las nuevas
ciudadanías, es esto a lo que realmente le temen algunos medios y sobre todo la
alcaldía y sus grandes contratistas, pues al parecer se les creció el enano con
un grupo de jóvenes que entendieron que eran parte del cambio y de la solución.
Aun cuando medios como la revista Semana insista en desmotivar
a los impulsores de este tipo de iniciativas.
Habla también la revista sobre los sueños y fantasías de Peñalosa en la
alcaldía e ignora las realidades que hoy viven miles de familias, como aquellas
de vendedores ambulantes a los que se persigue a diario sin brindar soluciones
viables o por lo menos realistas más allá de confinarlos a espacios alejados de
las zonas de comercio, olvida a los habitantes de la calle que de nuevo han
vuelto a tomarse toda la carrera séptima tras la fallida intervención del Bronx
en el aspecto social y que hoy los tiene deambulando sin doliente, ignora la
realidad de las familias más pobres donde al menos quince mil niños y niñas de
prejardín que se quedarán sin acceso a colegios públicos por la recién aprobada
resolución 1293 de 2016 de la secretaría de Educación Distrital para reducir
costos en perjuicio del futuro de esos niños.
Dicen también que lo que no le gusta a la ciudadanía es la arrogancia de
Peñalosa y su incapacidad para comunicar, es cierto, pero no nos crean tan
tontos, más allá de eso la ciudadanía entiende y hoy se puede expresar de
diferentes formas por muchísimos temas ya conocidos, como el hecho de tirar a
la basura 132 mil millones de pesos de los estudios del metro subterráneo que
desechó este alcalde, querer urbanizar la reserva Thomas Van Der Hammen (que
para él son potreros), perpetuar el sistema transmilenio que ha resultado
ineficaz hasta hoy (dijo el alcalde que en un mes solucionaba el tema del
transporte, ya van 12 meses y todo está peor), aún así su primera medida fue
decretar las alzas del transporte, elevar el costo de los parqueaderos,
impuestos a motociclistas y crear nuevos cobros por peajes, vender la empresa
de telecomunicaciones y las acciones de la empresa de energía de Bogotá, y ni
que decir de las denuncias por sus falsos estudios de doctorado que enarbolan
su hoja de vida pública.
Mientras tanto halaga la publicación la capacidad del alcalde para
manejar una buena comunicación con el concejo de la ciudad (tácitamente ocultan
que las mayorías de ese concejo le están aprobando todo al alcalde por que
representan a Cambio Radical, partido que lo llevó donde está).
Lo más absurdo del asunto es que estos medios que desde siempre han
criticado la democracia venezolana ahora la citan como ejemplo para decir que
no ha transcurrido el tiempo suficiente para juzgar las acciones del alcalde.
¿De cuándo a acá tan Castrochavistas?
Si de verdad piensan en lo que le convienen a la ciudad, deben pensar
también en lo que le conviene a la democracia pues calcular los costos de una
revocatoria como lo están haciendo y lo harán cuando ésta entre en furor para
decir que es muy costosa (90 mil millones), entonces sería justo comparar esa
plata con lo que se está jugando la capital en manos de los negocios en los que
se ha montado el alcalde comenzando por esos 132 mil millones que prácticamente
embolató al desechar los estudios del metro subterráneo de la administración
anterior. La revocatoria hoy es cuestión de Amor por Bogotá. @Nevil_22
http://www.las2orillas.co/respuesta-penalosa-alcalde-incomprendido-la-revista-semana/
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