“Revoquemos a Peñalosa”, inscribió éste comité el lunes 2 de enero, su líder, Leonardo Puentes, dice: “Por nosotros, la gente se dio cuenta de que la revocatoria es posible. Trabajamos todo el 2016 en esto y nos acercamos a distintos sectores ciudadanos. También hicimos un panel con el fin de persuadir a los políticos de que no hicieran procesos revocatorios propios, sino que se unieran a esta iniciativa. Que los políticos empujen, pero que esto se haga en los tenis de los ciudadanos”.Revoquemos a peñalosa | Facebook
A la hora de concretar el respaldo de los sindicatos, no la tuvieron fácil. “Ese escenario es más rudo porque hay intereses políticos detrás. Entre ellos hay tensiones y las decisiones allí son difíciles de tomar”.
Agrega. “Veníamos hablando con los sindicatos, cuando llegaron Sergio Fernández y Julián Robledo y quisieron cambiar las reglas del juego, comenzando por el nombre del movimiento” por “Unidos Revocamos a Peñalosa”, ambos integrantes del Moir: Fernández fue dirigente de la MANE y fórmula a la Cámara en Bogotá del senador Jorge Robledo; el segundo, Julián, integra el movimiento Mesa Nacional por el Derecho a la Salud y es hijo del senador Robledo. A 118.319 personas les gusta esto |
Por amor a Bogotá Revoquemos a Peñalosa
Pensé que por lo menos en eso había
consenso, pensé. Supuse que para algo tan operativo como recoger firmas para
tumbarlo lo obvio era que todas las fuerzas, personalidades e iniciativas que
quisieran sumarse a la causa entenderían que en términos pragmáticos y de
efectividad política un solo comité era el camino. Me equivoqué, así estamos.
Lo bueno es que se le madrugo a la revocatoria.
Cuando me puse a preguntar por ahí las
razones para que existieran 3 comités y no uno como debe ser, imaginándome
como leí en redes sociales a Peñalosa riéndose en el Palacio del Liévano ante
este mal chiste.
3o. Me encontré con que el tercer comité es de gente desconocida
para los otros dos comités (seguramente una maniobra peñalosista para dividir
más lo ya dividido).
2o. MOIR. 'unidos revocamos a peñalosa'. Un comité recoge a las tradicionales
y/o típicas fuerzas de izquierda, sindicatos, etc., incluyendo a
lastres tóxicos como el MOIR. Todo con tal de mostrar
una imagen de unidad, aunque sea solo eso, imagen.
No me cansaré de repetir esta frase de
cajón: lo importante es la unidad de acción, no de siglas y banderas.
1o. “Revoquemos a Peñalosa”. Su líder, Leonardo Puentes, este comité es de la gente que ha
estado moviendo la iniciativa en redes sociales prácticamente desde antes de la
elección de Peñalosa y que por esa vía tienen un interesante motor de difusión
de todo lo referente con el tema, por lo menos para esa clase media
empobrecida-hipster-geek de Bogotá. No olvidemos la gran convocatoria que tuvo
“la estampida”.
La verdad todavía es temprano para saber si
los anteriores tres párrafos son lo malo o lo feo de la revocatoria, eso lo
dirá si lo revocamos o no.
Como era fácil de prever, y al mismo tiempo
uno no entiende como no lo vieron quienes le están poniendo la cara a esto, los
medios corporativos de comunicación hicieron un festín de publireportajes
pro-Peñalosa de esta evidente división. Digan lo que digan, a pesar de las
excusas propias o extrañas, es claro que las razones son las de siempre, las
ambiciones personales y/o organizativas de lado y lado se pusieron primero que
la ciudad y de paso comenzaron mal algo que puede cerrar el 2017 como victoria,
que en esa lógica reclamarán como propia (en términos personales u
organizativos) o como una tragedia anunciada que denunciarán como siempre como
lo inevitable de un sistema sin garantías, antidemocrático godo y
protofascista.
Todavía hay tiempo de que en estas dos
semanas que tiene la Registraduria para entregar los formularios, los dos
comités que harán lo mismo se sienten y se unifiquen. No tiene ningún sentido
que hagan esta tarea separados. Uno dirá que tiene el músculo organizativo
(financiero sobre todo ¿o para qué sirven los sindicatos?) para recoger las
firmas y que pueden hacerlo sin el otro. El otro reclamará tener la astucia de
empezar primero, tener las redes a su favor, recoger a esa gente desencantada
de la politiquería tradicional de izquierda o derecha. Ninguno tiene argumentos
suficientes para competir con el otro, alguno de los dos tendrá que dar un paso
al lado y recoger las firmas con los formularios del otro, por amor a Bogotá, y
dejar el “amor” propio a un lado.
Por Shameel Thahir Silva - Politólogo y
Magister en Estudios Políticos Latinoamericanos de la Universidad Nacional de
Colombia. Profesor universitario. Ciclista urbano. Militante del Colectivo
Zoolodistri, la Unidad de Procesos Populares de Bogotá y el Movimiento Político
Marcha Patriótica.
Pensé que por lo menos en eso había consenso, pensé. Supuse que para algo tan operativo como recoger firmas para tumbarlo lo obvio era que todas las fuerzas, personalidades e iniciativas que quisieran sumarse a la causa entenderían que en términos pragmáticos y de efectividad política un solo comité era el camino. Me equivoqué, así estamos. Lo bueno es que se le madrugo a la revocatoria.
Cuando me puse a preguntar por ahí las
razones para que existieran 3 comités y no uno como debe ser, imaginándome
como leí en redes sociales a Peñalosa riéndose en el Palacio del Liévano ante
este mal chiste.
3o. Me encontré con que el tercer comité es de gente desconocida
para los otros dos comités (seguramente una maniobra peñalosista para dividir
más lo ya dividido). Por Shameel Thahir Silva - Politólogo y Magister en Estudios Políticos Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Colombia. Profesor universitario. Ciclista urbano. Militante del Colectivo Zoolodistri, la Unidad de Procesos Populares de Bogotá y el Movimiento Político Marcha Patriótica.
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