Estamos entrando en el periodo pre-electoral
colombiano; esto se refleja en que los funcionarios públicos que aspiran a ser
candidatos se van retirando de sus cargos y empiezan a vislumbrarse coaliciones
electorales. Así sucedió con el vicepresidente que aspira a competir por la
presidencia, pero igual pasa con algunos ministros y embajadores, que aspiran o
sueñan, con ser candidatos presidenciales. Allí puede haber mucho de ingenuidad
y más deseos que posibilidades.
En realidad a estas alturas no es nada claro cuáles coaliciones se puedan articular. Sí es evidente que ningún partido político, ni candidato, aisladamente tiene suficientes votos para triunfar. Adicionalmente deben precisarse qué tipo de banderas electorales tendrán.
En realidad a estas alturas no es nada claro cuáles coaliciones se puedan articular. Sí es evidente que ningún partido político, ni candidato, aisladamente tiene suficientes votos para triunfar. Adicionalmente deben precisarse qué tipo de banderas electorales tendrán.
1º Difícil
que se pueda mantener la actual coalición de gobierno, porque el candidato
Germán Vargas Lleras, con su partido Cambio
Radical y una bandera de eficientísimo en la gestión pública, por el
momento no genera el consenso en la misma -es más, se dice que no tendría
dificultad en hacer coalición con el partido Centro Democrático, si ello le garantía su eventual triunfo-;
similar situación parece suceder con el partido Conservador, no tiene candidatos que generen posibilidades de
éxito, y si bien es un partido disminuido electoralmente sigue representando
una importante votación regional y estaría dispuesto o bien a sumarse a una
nueva coalición con los actuales partidos de gobierno o a construir una alianza
estratégica con el opositor partido Centro Democrático.
2º Todo
indica que es sobre el partido de la U
y el partido Liberal que radicaría
la posibilidad de estructurar una nueva coalición de gobierno con expectativa
de éxito electoral. El problema central es con cuál candidato presidencial y
allí el tema se complica. En ambos partidos hay congresistas, ministros y
embajadores, que aspirarían a ser el candidato de esa coalición, pero ninguno
de ellos tiene el suficiente peso específico para hacerlo. Sin duda el nombre
de mayor relevancia y con posibilidades de liderar una campaña exitosa, que
además tenga como bandera central defender la conquista fundamental del actual
gobierno, el proceso de paz con la guerrilla, es Humberto de la Calle, pero él
hasta el momento no lo ha expresado claramente.
3º El
partido Centro Democrático y su
líder seguramente aspiran a contar con un candidato atractivo para el
electorado y que pueda ir más allá de su entorno electoral actual y la bandera
de crítica a aspectos de los acuerdos de paz y para ello ninguno de sus
actuales precandidatos reúne esas características, pero si podría ser el
candidato Vargas Lleras, o el exsenador Luis Alfredo Ramos, si resuelve
favorablemente su acusación ante la Corte Suprema de Justicia, quien tiene la
experiencia política y trayectoria para presentar una candidatura que lo
articule con el partido Conservador.
4º La
izquierda tendrá la candidatura
simbólica del senador del moir, Robledo, sin ninguna posibilidad de éxito;
podría conformarse una coalición de centro-izquierda alrededor de figuras como
Sergio Fajardo, Antonio Navarro y Claudia López con la bandera anti-corrupción,
o podría eventualmente articularse con la coalición que tiene como bandera la
defensa de los procesos de paz y en eso el nombre de la ministra Clara López
podría ser un complemento de la fórmula presidencial. Una figura política como
Gustavo Petro seguramente jugara hasta la primera vuelta. No es claro la
actitud que asuma el movimiento político que surja de la desmovilización de las
FARC, pero podría apoyar esta coalición que se consolide.

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